Charlie Crist, Gobernador del estado de la Florida, ha sido informado por parte del Departamento del Interior del Gobierno Federal que se le dará a la Tribu Seminole la autorización para ampliar su oferta de juego en sus casinos. Este permiso se hará efectivo en el supuesto caso de que el estado y los indígenas no lleguen a un acuerdo para mediados de noviembre.
En estos momentos las dos partes se encuentran en las últimas etapas de las negociaciones sobre un convenio que permitiría instalar máquinas tragamonedas y ofrecer juegos de cartas, como el blackjack y el baccarat, en siete casinos de esta tribu.
En caso de cerrarse este acuerdo, se estima que el estado de la Florida obtendría ingresos de unos 200 millones de dólares al año provenientes de las ganancias de los casinos, pero si por el contrario llegara a ser el Departamento del Interior del Gobierno Federal el que otorgue los permisos, el estado no recibiría ni un sólo dólar de los 1.400 millones de dólares producidos anualmente por el juego.
Los especialistas en la industria del juego consideran que las máquinas tragamonedas seguramente atraerán a jugadores de más experiencia a sus salas, sin embargo, los juegos de cartas, como el blackjack, lograrían atraer a grandes apostares que, por el momento, frecuentan los casinos de Las Vegas y Atlantic City.