La actriz Jenny McCarthy volvió a vestirse de conejita de Playboy luego de trece años. Esta vez fue, sin embargo, por una causa benéfica: la novia de Jim Carey trabajó durante algunas horas en una mesa de blackjack de un casino en Las Vegas.
La voluptuosa rubia fue conejita en el año 1994 y es una de las chicas de Playboy más conocidas, luego de Anna Nicole Smith.
Su popularidad y su belleza hicieron que la mesa de blackjack se llenara no sólo de jugadores sino también de una gran cantidad de curiosos. Tanto los apostadores como los necesitados, a los que iba destinado el dinero, se vieron beneficiados por la presencia de Jenny McCarthy.
En las horas en las que Jenny se desempeñó como crupier en la mesa de blackjack logró recibir unos 6 mil dólares de propina.